Agentes extintores gaseosos

Los agentes extintores de gas son gases que inundan toda la zona afectada por un incendio y por tanto consiguen apagarlo rápidamente, sin riesgo eléctrico y sin dañar a las personas, equipos o instalaciones. Los más comunes son el CO2 y los derivados halogenados. El más conocido es el halón 1301 pero ha sido prohibido por su gran impacto en la capa de ozono y ha sido sustituido por otros gases extintores como el fm 200 o el hfc 227.

Vamos a distinguir entre los extintores de CO2 y el resto de agentes gaseosos de extinción ya que sus usos suelen ser distintos:

Extintor de CO2: el CO2 es un gas que se almacena a presión elevada en extintores. Cuando se usa normalmente se solidifica en parte y aparecen una especie de copos blancos llamados “nieve carbónica”. La gran ventaja es que no conduce la electricidad y que daña menos los equipos que otros tipos de extintores. Se puede usar para fuegos de tipo A, B y C. extintor de CO2Está indicado para apagar fuegos donde exista riesgo de presencia de corriente eléctrica. Tras su uso hay que ventilar las zonas donde se ha descargado para que entre de nuevo oxígeno y no debe usarse en abundancia en presencia de personas.

Otros gases: son derivados de la halogenación de hidrocarburos. El más conocido es el halón 1301 pero por su alto contenido en CFCs fue prohibida su utilización por el gran daño que causaban a la capa de ozono. En busca de alternativas a este gas se a logrado descubrir otros gases igual de eficaces y que no dañan ni a la capa de ozono ni a las personas. Es el caso del conocido como fm 200 (Heptafluoropropano) o HFC 227 ea es el que más ha extendido su uso, aunque hay otros.

Este tipo de gases son capaces de sofocar un incendio en 10 segundos y sin dañar equipos, materiales ni a las personas. Para usarlos se necesita una instalación específica que puede instalar cualquier empresa instaladora mantenedora de sistemas contra incendios. Su uso es indicado en lugares donde el material sea de alto valor (centros de datos, galerías de arte, bibliotecas, servidores) en definitiva lugares donde apagar un incendio con agua provocaría tantos daños el agua como el propio incendio.

La gran ventaja de los agentes gaseosos es que se expanden por todo el recinto y por tanto llegan a todas las partes del fuego sin problemas, la desventaja es que su uso no sirve en exteriores. Estos gases son indicados para extinguir fuegos de clase A,B y C (combustibles sólidos, líquidos y gases).

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